Un sigiloso virus que amenaza tu explotación


¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de introducir novillas en nuestra explotación?

Susana Astiz 
 

En esta conferencia Susana Astiz nos explica qué precauciones tenemos que tener a la hora de introducir animales de fuera en nuestra explotación. Nunca tenemos que perder de vista que esto siempre va a suponer una BOMBA de RELOJERÍA ante la cual no hay medidas de bioseguridad suficientes como para prevenir sus consecuencias.


BVD, Diarrea Vírica Bovina

Susana Astiz, Juan Manuel Loste
 

En esta conferencia Loste y Astiz  explican que la BVD es una enfermedad silente y oculta, cuyos brotes con signos clínicos "más o menos espectaculares" se presentan muy esporádicamente. Sin embargo, tiene también síntomas inespecíficos como abortos, disminución en los ratios de fertilidad y marcada inmunodepresión, además de otros problemas como malformaciones, complicaciones clínicas en la recría o animales retrasados en cebaderos. La siguiente pregunta que se hicieron los especialistas fue ¿qué es lo que la ciencia puede ofrecer para evitar la enfermedad? Pese a que Susana admitió que "en BVD nada es 100% seguro", señala también algunas líneas que deben tenerse muy en cuenta para enfrentarse a ella. La primera es la importancia de los animales persistentemente infectados (PI) para el mantenimiento de la enfermedad. En Europa, entre un 1% y un 2% de los animales son PI, que se convertirían en una "bomba de relojería", y más teniendo en cuenta que cada dos horas un PI cruza una frontera dentro de la UE. Tras su nacimiento, un PI infecta al 90% de los animales del rebaño antes de los tres o cuatro meses de vida, y cualquier animal susceptible en contacto con un PI seroconvierte en menos de tres meses. De ahí la enorme importancia de su control. Por su parte, también hay que tener en cuenta la relevancia epidemiológica de los animales infectados transitorios (IT), que suponen un importante porcentaje de los positivos, y los animales crónicos, de baja prevalencia pero que también existen.


BVD tipo 1 y BVD tipo 2

Volker Moennig
 

En 1989 se describió una enfermedad nueva causada por el virus de la BVD. Se trataba de una infección aguda que provoca la muerte y que hasta ese momento se desconocía.  El cuadro clínico era el de una enfermedad hemorrágica,  con aparición de petequias, sangrado a gran escala de los órganos internos, y especialmente por la muerte de los animales jóvenes en la mayoría de los casos. Cuando se aisló el virus en estos nuevos casos, se caracterizó y secuenció se descubrió que era muy diferente al virus de la BVD que se conocía.


Cómo se transmite la BVD

Axel Mauroy
 

Ante la BVD, nos enfrentamos a un virus cuya principal vía de transmisión es directa. Las vías de transmisión indirectas, como por ejemplo inyecciones, ropas o vectores, deben tenerse en cuenta, pero epidemiológicamente son menos importantes. El principal punto de entrada del  virus es la vía oronasal, conjuntiva y mucosa genital. La transmisión directa se realiza, principalmente, por el aire, y hay que tener en cuenta dos tipos de animales infectados. Primero, los que padecen infección aguda, conocidos también como animales infectados  transitoriamente que normalmente incuban el virus durante un corto periodo de su vida, entre 4 y 10 días. El segundo, y más importante, son los animales persistentemente infectados e  inmunotolerantes,  los PI, que de forma continua excretan grandes cantidades de virus. Se considera que pueden excretar hasta 10.000 partículas virales por mililitro de sangre. Cuando un animal PI se introduce en un rebaño naif, puede observarse una seroconversión  entre 3 a 6 meses. La propagación del virus dependerá de varios factores, como el tipo de ganado, la  ubicación geográfica de los grupos animales del rebaño, y el contacto potencial que pueden  tener entre ellos. En resumen, el mayor riesgo de transmisión del virus de la BVD surge de la presencia y/o del contacto repetido con animales PI. Esto subraya la necesidad de detectarlos rápidamente, controlarlos y eliminarlos lo antes posible.


Descubra la historia de la enfermedad BVD

Susana Astiz
 

La BVD fue descrita por primera vez en Norteamérica en la década de los 40. En la década siguiente, se describió en Alemania una enfermedad del ganado con el mismo cuadro clínico. Posteriormente, se demostraría que los agentes víricos causantes de ambas enfermedades, así como de la mortal enfermedad de las mucosas, eran el mismo. Una forma reconocida recientemente de enfermedad hemorrágica grave fue descrita en Norteamérica en la década de los 90 y se asoció con un subgrupo distinto, el tipo 2 de la BVD, ahora también presente en Europa.


Virus de la BVD: características clave

Volker Moennig

El pestivirus de la BVD se divide en dos genotipos (tipo 1 y tipo 2), en función de las diferencias genéticas, y en dos biotipos (no citopático y citopático), en función de los efectos sobre los cultivos celulares. El virus de la BVD presenta un amplio espectro de huéspedes y generalmente se adapta bien a las especies bovinas de huésped en donde causa enfermedad leve. Sin embargo pueden emerger variantes de la BVD altamente virulentas (principalmente el tipo 2).


Virus de la BVD: biotipos

Volker Moennig
 

En 1989 se describió una enfermedad nueva causada por el virus de la BVD. Se trataba de una infección aguda que provoca la muerte y que hasta ese momento se desconocía. El cuadro clínico era el de una enfermedad hemorrágica, con aparición de petequias, sangrado a gran escala de los órganos internos, y especialmente por la muerte de los animales jóvenes en la mayoría de los casos. Cuando se aisló el virus en estos nuevos casos, se caracterizó y secuenció se descubrió que era muy diferente